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viernes, 27 de febrero de 2009

LOS DIOSES ROTOS (Film Cubano) 2008


Los Dioses Rotos, última película cubana que anda por las calles de Miami.
A la manera de una bien llevada tragedia griega, sin dejar a un lado uno solo de sus componentes, arrastrando en su transcurrir narrativo la certeza por parte del espectador de que la muerte violenta será el sello purificador de tanta malaventura, Los dioses rotos corona con muy buenos resultados la llegada de Ernesto Daranas a los dominios del largometraje y con él, el equipo que lo acompañó, incluyendo los actores.
De nuevo el insepulto Yarini, aquel gallo de San Isidro, vuelve a dar guerra en este paralelismo social y cultural contemporáneo de chulos y prostitutas, y también de mujeres que, lejos de serlo, sucumben ante el rigor sensual del macho, que tal expresión pareciera surgida de la más burda mentalidad machista, pero es una tesis oblicua del filme, no importa que la profesora universitaria que investiga sobre el asunto (Silvia Águila) resulte seducida por el joven proxeneta (Carlos Ever Fonseca) bajo una explicación formal de que "fue drogada". No señor. Hubo algo más en esa entrega carnal y el director lo subraya, tanto en las imágenes del descoque, como en la desesperación final de "la víctima".
Daranas conoce bien el tema, localizable en meandros marginales de esta sociedad, y lo despliega por dos caminos, el melodrama, inventado por él mismo, y el tono de encuesta documental que, a partir de las entrevistas de la profesora con las llamadas jineteras, nos parece estar presenciando.
Para algunos, ese submundo tiene mucho de revelador, pero en él se dan las más ancestrales reiteraciones del oficio, desde la explotación despiadada de la carne en alquiler, hasta códigos de hombría que es necesario cumplir si se quiere seguir viviendo con el respeto imprescindible.
Aunque se trata de una historia contemporánea, la dirección de arte, la escenografía y el excelente trabajo de cámara y montaje se las arreglan para tejer una atmósfera prácticamente sin tiempo. De ahí que casi todos los vehículos que aparecen sean de los años cincuenta y las calles y vetustas edificaciones del legendario San Isidro den la impresión de guardar todavía la elegante pisada de Alberto Yarini, allá a comienzos del 1900.
Como todo melodrama que se respete, hay puntos previsibles y algún que otro tono altisonante, pero todo dentro de una coherencia narrativa que se apoya en las actuaciones (muy bien también Héctor Noas como el gigoló con mucho oficio y respetado en el ambiente, y esa bella revelación que ya es Annia Bú Maure, en el papel de la prostituta apasionada y sentimental que da pie a la tragedia).
Película cubana libre del cubaneo, y del chistecito de remachado realismo para ganarse la fácil aprobación del público, Los dioses rotos es de lo mejor de Cuba exhibido en los últimos años.
¡No deje de verla!


http://www.cinedelhogar.com/

jueves, 19 de febrero de 2009

TIEMPO DE AMAR

Waldo y Enrique Pineda Barnett en su visita a Miami




El tiempo es largo largo e invencible
El amor breve breve efímero de tan ser breve
Vulnerable
El tiempo hace un enorme esfuerzo enorme
Para reconstruir en un instante
Y deshacer
de un simple soplo simple
Todo amor.

El fuego, de tanto arder y arder
vuelve a soplar soplar
hasta crecer

Enrique Pineda Barnett

¡VIENEN LOS PAYASOS!!!


!!!VIENEN…VIENEN LOS PAYASOS… !!!

Un circo nunca imaginado, donde solo hay payasos, payasos que hacen de todo, desde la presentacion hasta el famoso numero de los trapecistas: “el salto del angel”…

Ni el popular circo “Santos y Artigas” se hubiera podido imaginar que estos payasos tuvieran
tanta capacidad histrionica. De uno en uno visitan Cuba los payasos de Latinoamerica, que no hay otra manera de llamarlos por prestarse al irrisorio numero circense de hacer todos los intentos por mostrar un Fidel Castro rozagante, lleno de vida, en foto con Cristina, la de la Argentina, como si fuera Charles Atlas y con una barba tan arreglada que nunca tuvo !Lo que hace la tecnologia de punta! Si no fuera por lo tragico de las circunstancias, resultaria espectacular escucharlos a todos repitiendo: "esta bien", "me recibio de pie", "esta como nunca", "esta igualito", ofendiendo la inteligencia ajena. Hasta de la China llegan los payasos a este circo. Ultima presentación. Se anuncia el espectaculo mayor, redoblan los tambores: “el salto del angel”. La Bachelet da piruetas en el aire, falla el numero y el salto les sale por la culata .

El circo sigue su función, el Fantasma del circo y su hermano “los hermanos Castro’ siguen sus payasadas.

REBECA ULLOA

miércoles, 18 de febrero de 2009

Las Hermanas Marquez



¿Quienes son Las Hermanas Marquez?

Caridad (Cusa); Albertina (Trina) y Nerza, todas en Puerto Padre, Oriente.
El padre era guitarrista y percusionista, y su madre escribía letras de canciones.
Fueron 14 hermanos. Desde muy pequeñitas Trina y Cusa aprendieron guitarra y para 1933 tienen formado el trío que actúa primero en su pueblo, en los aledaños y después en Santiago donde empiezan a hacer radio. Son tres voces frescas, dulces, que dicen con todo el sabor de Oriente guarachas, sones y boleros. Acompañándose de guitarras, primer trío de voces femeninas formado en América, al parecer.
Hacen giras por toda la provincia, y la fama llega a La Habana donde debutan en 1940 en la emisora CMQ. Están en las manos del mejor empresario cubano de aquellos tiempos, Heliodoro García, que les va construyendo una bonita carrera en teatros y cabarets, y después viajes a Puerto Rico y Santo Domingo que se prolongan pues tienen muy buena aceptación.
Hacen sus primeras grabaciones en 1941, solas y también acompañadas por la orquesta de Mariano Mercerón. Siguen viajando en años sucesivos; Miami, México, donde intervienen en la película “Pervertida” y graban también.
En 1949 Nerza se retira por casamiento y entra en su lugar Olga.
Van contratadas por cuatro semanas a Nueva York y en 1951 deciden quedarse para siempre. Trabajo no les faltó, pues son igualmente aceptadas por latinos y sajones que disfrutan de su chispeante alegría, de su sabor criollo. Ahora es Olga la que sale por casamiento y regresa Nerza. En 1965 graban un Lp las cuatro. Hay un largo intermedio porque se enferman los padres y hay que cuidarlos hasta su muerte. Pero la más persistente del grupo, Trina, vuelve a las tablas nuevamente en 1990 con su hermana Nerza, y siguen cantando y tocando, tan campantes.
Trina es además destacada compositora.
Cuando Las Márquez, entonces un trío de esculturales mulatas, debutaron en el exclusivo Chateau Madrid de La Gran Manzana, en 1951, y caminaron por Times Square, del brazo de los pianistas Felo Bergaza y Juan Bruno Tarraza, su madre, que no les perdía ni pie ni pisada, exclamó: "De aquí no me voy más, esta es la ciudad para mis hijos".
Y así fue. Las consentidas de CMQ Radio y de las revistas del Teatro América firmarían contrato con el judío Bert Jonas, representante del astro Sammy Davies Jr., por ocho años consecutivos. Cuba recibía miles de inmigrantes cada año. Muy pocos cubanos emigraban.
Pero los músicos cubanos sí. Las señoritas al piano aún veían con recelo a los negros tambores.
—Nos hospedamos en el Hotel Alvin, calle 52 y Broadway, donde paraban todos los artistas hispanos —recuerda Trini Márquez—. Nos colgamos aretes insólitos, les abrimos las costuras a los vestidos para mostrar las piernas, y Olga cargó la tumbadora mientras cantábamos y bailábamos como un ciclón La mazucamba es la rumba, que se baila con cencerros y timbales, señores… ¿Quién se resistía? Compartimos cartelera en el Palladium con las tres grandes orquestas del momento:
Machito y sus AfroCubans, y los puertorriqueños Tito Puente y Tito Rodríguez.
Cantamos semanas en el Roseland, el Savoy, La Conga; alternamos con el ciego de oro, Arsenio Rodríguez. Entonces no se hablaba de latin jazz, se llamaba música cubana.
Y los que más bailaban y tocaban nuestra música, eran los puertorriqueños y los judíos. Los ritmos cubanos lograron el primer crossover. Dizzie Gillespie incorporó la rumba con Chano Pozo. En el Roseland, los judíos celebraban semanalmente un concurso de cha cha chá.
—Nos presentamos con Mr. Babalú, Miguelito Valdés, en el teatro Palace de la calle 47, y en el famoso Apollo de la calle 125 —continúa Trini—. En el estelar programa de TV de Astor Godfrey, nos vestimos de flecos y movimos las caderas para elevar la temperatura. Nos valió un jugoso contrato para el Canadá. No salíamos de Ottawa, Montreal, Toronto.
Viajábamos todo Estados Unidos. Pero a Miami volvimos con reservas.
Recordábamos 1948, cuando Nerza, la más blanca del trío, se bajó a rentar la habitación, para que pudiésemos entrar mamá, Cusa y yo. El racismo era humillante.
Del Lucerne de Miami Beach volamos al Dunne de Las Vegas y a Atlantic City. Estábamos en la cima, cuando el amor atacó por segunda vez al trío.
Fue Olga, la pollita, la que se enamoró. Su última actuación, con seis meses de embarazo, fue en el Roseland (1958). Cusa no quiso entrenar a más nadie.
Se retiró a una oficina. Me quedé sola. Desorientada. Me dediqué a cuidar a mis padres, a componer música y a recordar…
—En 1940, la Competidora Gaditana nos contrató para anunciar sus cigarros por los 36 barrios de La Habana y nos llevaron a la CMQ, donde caímos de pie.
Teníamos los mejores patrocinadores:
Crusellas y Bacardí. Pero mamá seguía vistiéndonos igualitas.
De mayor a menor: Cusa, Trini y Nerza. Decían que éramos trillizas —afirma Nerza, con 81 años y una simpatía que desborda—. Así nos presentamos en los mejores teatros, en las revistas del América y del Martí, con Garrido y Piñeiro. Y luego, a viajar el Caribe.
En Puerto Rico tuvimos todo un año nuestro programa de radio, y grabamos para la RCA Víctor. De ahí navegamos a República Dominicana y a Haití, donde nos aprendimos un merengue en patois. Y Cusa, despistada, se lo dedicó al que creía el presidente de Haití:
"Este merengue es para el Generalísimo Trujillo".
¡La que se armó! La gente de Duvalier, gritando: "¡No! ¡No!". Y a correr para La Habana, a cantar en cinco conciertos del maestro Lecuona, junto a Rita Montaner, y a grabar en los estudios de Radio Progreso.
—Del 44 al 45 fuimos a México. La prensa anunció:
"Vienen Las Hermanas Márquez, vamos a ver si son tan buenas como dicen".
Pues, cuando se descorrió la cortina y vieron pintado El Morro de La Habana, enloquecieron. Trabajamos con Tin Tan, Toña la Negra, Pedro Vargas —Trini agarra de nuevo la batuta—.
Una noche, Cantinflas nos llevó en su avión a Sinaloa para que le cantáramos a la luna.
Nos gestionó la película Pervertida, que nos valió un viaje a Venezuela.
Y de ahí a La Habana, para sufrir el primer ataque del amor:
Nerza se volvió loca con un flaco feísimo y abandonó el trío.
—Lo conocí en la Rinquincalla —confiesa Nerza—, una vidriera de cigarros, café y caramelos que Trini tenía en nuestra casa, en Franco entre Benjumeda y Desagüe.
Como tantos cubanos, era machista, no quería una mujer artista. Me encerró con tres llaves.
—Por suerte Olga, la hermana más chiquita, tenía la misma chispa que Nerza —cuenta Trini—. Cusa la entrenó. La anunciamos así:
"Y ahora, Las Hermanas Márquez con el pollito". ¡Arrebató!
Con Olga aterrizamos en Nueva York.
¿Por qué la quincalla, no ganaban lo suficiente?
—En La Habana de los cuarenta —aclara Trini— del arte sólo no se podía vivir.
Además, no era fácil ser mujer y artista. Era mal visto. Y si además eras mulata, te estampaban la etiqueta de fácil. En las orquestas, si había algún negrito trataban de esconderlo detrás de la cortina. Y en las sociedades, los entraban por el fondo. Por eso, nos quedamos en Nueva York.¿Trinidad, y en todos estos años nunca regresaron a Cuba?
—En 1957, nos contrataron para el cabaret de moda:
La Campana. Kid Gavilán, el campeón de boxeo enamorado de Olga, fue a vernos.
Pero no lo dejaban entrar porque era negro. Olga protestó que no cantaba.
Y al fin lo sentaron, por allá atrás.
¡Así no se podía vivir! Después de la revolución, regresé una sola vez, en 1960, para buscar a Nerza, divorciada y con dos muchachos.
Las calles de La Habana hervían de milicianos. Me retuvieron el pasaporte por muchos días.
Me hicieron pagar todo el tiempo que vivíamos en Estados Unidos.
Cuando llegué a casa, y me asomé a esa ventana y vi el río Hudson, respiré tranquila.
¿Y qué pasó con la música?
—En 1966, formamos un grupo de mujeres: Linda Leyda, Lourdes López, la pianista Margarita Vargas, y Olga, que se estaba divorciando. Nerza no participó porque tenía que cuidar a sus dos hijos chiquitos. Cusa se sumaba los fines de semana.
Inauguramos el club Los Violines, en 125 y Broadway. Y fue un acontecimiento.
Todos los artistas pasaban por allí a descargar: Olga Guillot, Orlando Vallejo, La Lupe.
¡Cómo gozaba Cachao al verme tocar el bajo!
¿Cuándo se rompió el grupo?
El amor atacó de nuevo. Olga se volvió a casar. Cusa a la oficina. Yo me dediqué a cuidar a mis padres, y a componer canciones.
¿Cuándo comienza el dúo con Nerza?
—Pasamos años mirándonos las caras. Nuestros padres habían muerto. Olga casada. Cusa no quería cantar. Los dos hijos de Nerza estaban en el Army... Así que decidimos formar el dúo (1990). Como ya no podíamos bailar como un ciclón, ensayamos guarachas humorísticas y trabalenguas. Nerza es la cómica y yo la seria. Nerza toca las maracas y yo la guitarra.
Ella hace la voz prima y yo la segunda. Debutamos en hogares de ancianos que recordaban el trío. Luego nos presentamos con Mario Bauzá en los teatros Town Hall, Cami Hall y Simphony Space, de Nueva York. Y últimamente, lo mismo cantamos en el Park Theater, el Schuetzen Park, o en la casa del gobernador en Nueva Jersey, que en el Manhattan Center, o el Dade County Auditorium de Miami ¿Y sabes cómo nos llaman?
Volvimos a ser ¡Las hermanitas Márquez!

¿Cuándo aparece Paquito D'Rivera?
—Conocimos a Maura, su mamá, en el velorio de Mario Bauzá. Desde entonces, no hay fiesta en casa de Paquito si no llegamos guitarra en mano —cuentan a dúo Trini y Nerza—.
Paquito descarga con el saxo o con el clarinete y David Oquendo en la guitarra. Una noche se apareció Celia Cruz y le dijo al disquero español que estaba a su lado:
"Rupérez, graba a estas chicas que están en lo mejor de su carrera".
Paquito descorchó el champagne. Y ahí nació el disco:
Paquito D'Rivera presenta a las Hermanas Márquez, donde cantamos las guarachas: Adiós Compay Gato, Por medio peso, Parapampán, Yo no sé nada, Ya yo ta' vieja y La Firulística. También La Clave a Martí y dos temas de Trini, el bolero Alma vacía y Proverbios (dicharachos callejeros).
Es un disco fresco, espontáneo, lo grabamos en dos días.
Mientras Trini pone en el tocadiscos la contagiosa A toda Cuba le gusta, observamos las paredes del piso de Harlem, donde viven desde hace 52 años. Están cubiertas de fotos del trío. En unas aparece Nerza (1940-1951), en otras Olga (1951-1958).
Hay fotos con Celia Cruz jovencita, Libertad Lamarque, Sugar Ray Robinson, Josephine Baker, Cantinflas, Pérez Prado. Y, en marco de oro: Don Alberto Márquez y Doña Elena Reyes, los creadores de este canto a la vida que son Las Hermanas Márquez.
—Hemos vivido tanto —dice suspirando Trini—. Y lo que nos falta:
¡Prepárate! —agrega Nerza con una carcajada—. Ve engrasando la cintura, que nos esperan, en Febrero en el Club "Hoy Como Ayer de Miami"

lunes, 16 de febrero de 2009

EL CHE GUEVARA EN EL CINE

Los personajes de Fidel Castro y el Ché Guevara han sido llevados al cine y la televisión en numerosas oportunidades.
Los norteamericanos, en especial, siempre fueron muy proclives a relatar episodios de la turbulenta historia contemporánea de Cuba, por haber estado tan involucrada en la independencia del dominio español y representar ahora esa nación –por su régimen comunista-- un reto constante a la superpotencia mundial, sin que pudieran hacer mucho para cambiar las cosas, en vista de la promesa pública que hiciera Kennedy a Kruschev en octubre de 1962, para desactivar la peligrosa crisis de los misiles.
Ciertamente Castro es un personaje que ejerce una marcada fascinación en los públicos del mundo, no sólo por su actitud desafiante hacia el coloso del norte, sino por sus marcadas dotes histriónicas, que le han hecho hipnotizar durante horas a su propio pueblo en concentraciones multitudinarias.
Este hecho ha sido aprovechado en diversas películas, tanto documentales como actuadas, que han desfilado por las pantallas grandes y chicas desde el triunfo de la revolución en enero de 1959.

Su oratoria locuaz e incendiaria, su nerviosa y llamativa gesticulación y sus abiertos ataques al “imperialismo yanqui”, lo han mantenido cómodamente en el poder, al utilizar astutamente la carta del nacionalismo para arengar las masas hacia sus políticas y acciones.
Siendo los personajes latinoamericanos más comentados en los medios durante más de cuatro décadas, las vidas de Castro y Guevara han sido relatadas con lujo de detalles en muchas biografías, tanto en la literatura como en el teatro, el cine y la tv.
El Ché ha sido aún más popular que la figura del mismo Castro, debido a su desaparición prematura en las selvas de Bolivia, donde la CIA y el gobierno militar lo convirtieron en un mártir al ejecutarlo sumariamente. En efecto, al año de su muerte, la vida de Guevara inspiró la trama de dos películas bastante costosas y espectaculares, pero ninguna de las dos tuvo mucho éxito de crítica aunque el publico haya acudido a verlas por la fascinación que ejerce un aventurero tan polémico, que ha desatado pasiones encontradas en todo el mundo y especialmente entre la juventud.
La primera lo realizó en el cine italiano Paolo Heuchs, siendo Guevara
intepretado por Francisco Rabal, uno de los actores españoles de trayectoria más universal, con numerosos trabajos en el cine europeo y
breves incursiones en Hollywood.
Aunque la selección de Rabal fue acertada e hizo una labor discreta, la película no pasó de ser un producto comercial sobre las andanzas del guerrillero. Por supuesto que el realizador Paolo Heuchs, no tenia idea si Cuba estaba al lado de VietNam o de Australia.

No sabian nada de Cuba, y mucho menos del Che.
Pero su fracaso en las taquillas se debió mayormente a la fuerte competencia de Hollywood, que realizó al mismo tiempo una superproducción dirigida por Richard Fleischer, veterano que tiene en su haber varios éxitos como “20.000 leguas de viaje submarino” y “El estrangulador de Boston”. En este filme, titulado escuetamente “Ché!” y filmado en Hollywood y México, el personaje central es interpretado con acierto por el actor egipcio Omar Sharif --quien venía de entusiasmar a los publicos en “Doctor Zhivago”-- mientras que Castro es sobreactuado por un Jack Palance en plena declinación de su carrera.
Omar Shariff se unió con Jack Palance.Sharif recibió más de una crítica por su particular acento.
La gran polémica de Che, con Omar Sharif y Jack Palance, fue que la película estuvo financiada por la CIA e intentaba contar la historia de Ernesto Guevara. Esta pelicula fue prohibida en Argentina.


Al provenir de Hollywood, tiene un cariz muy comercial, con abundancia
de truculentas escenas de acción, además de mostrar una visión bastante crítica de ambos personajes y del proceso que protagonizaron. Creo que es la que más se acerca a la realidad de quien era el Che.
En medio de esta filmografía crítica, vale la pena recordar una cinta poco conocida, hecha por el controvertido cineasta y artista pop Andy Warhol, quien realizó en 1965 una extraña farsa cinematográfica, “La vida de Juanita Castro”. Basada en un revelador libro de la hermana anticomunista de Fidel, este filme en blanco y negro relata facetas extravagantes de Fidel, Raúl y el Ché, mostrados como tres travestis que --sentados un sofá e interpretados por actrices y vestidos de mujer--, leen líneas del irreverente guión en un intento típicamente warholiano de ridiculizar el machismo y la brutalidad de los guerrilleros, todo mientras se critica al establishment político yanqui.
Obviamente, pocos tomaron en serio esa curiosa producción, que --como las restantes de Warhol-- no pasó de ser una curiosidad experimental para públicos aficionados al cine underground. Como dato adecdótico, Juanita asegura en la obra que Fidel quería ser artista de cine e hizo un papel de extra en un colorida cinta musical de Esther Williams, algo que nunca se comprobó. Sin embargo, no sería rara esta afición a estar frente a las cámaras, dada la pericia con que Castro ha tratado de figurar siempre como el centro de la atención mediática y no dejarse hacer sombra por nadie en su patria, actitud imitada por más de un político en el tercer mundo.
Aquí vale la pena mencionar la obra de Andrew Lloyd Weber, “Evita!”, donde se pone al Ché –interpretado por Antonio Banderas en la vistosa versión de Alan Parker-- a cantar versos revolucionarios entre las multitudes de la Argentina peronista.
En su pico de popularidad, Antonio Banderas encarnó al Che en Evita, el flojo musical de Alan Parker estelarizado por Madonna. Banderas era el narrador del film y, ante el diluvio de críticas por la representación, actor y director salieron a excusarse aclarando que ése no era El Che sino un Che que poco y nada tenía que ver con el revolucionario rosarino.
Cronologicamente el Che y Evita nunca pudieron estar juntos en ninguna parte.
Juan Carlos Desanzo, apenas concluido el rodaje de su Eva Perón, convocó por su parecido físico al debutante Alfredo Vasco para que interprete al Che en Hasta la victoria siempre.
Otro fracaso de taquilla.Anibal de Salvo dirigió la primera versión argentina del Che con la película producida por Marco David titulada "El Che"
Esta fue la primera ficción cinematográfica argentina que buscó acercarse a la figura del Che.
No hay duda que el Ché estaba muy lejos de representar “el hombre perfecto” al que aludían Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir en sus escritos, después de que visitaran Cuba en los meses siguientes al triunfo de Castro.
Más suerte tuvo el revolucionario argentino-cubano en un logrado documental suizo de 1994, titulado “El Ché Guevara, el diario de Bolivia”, que no se detiene mucho en la fase cubana y se concentra en sus laboriosos intentos de sublevar el campesinado boliviano, con una buena edición de las escenas documentales de su reclusión y ejecución.
Pero el personaje del Ché Guevara, más aún que el de Fidel Castro --ahora con menos atractivo que antes por su envejecimiento y un menor impacto en la política mundial que durante la guerra fría--, sigue atrayendo a los escritores y cineastas de los centros mediáticos.
Gael García Bernal se dio el gusto de interpretar dos veces al Che Guevara.
La primera fue en Fidel, dos años antes de consagrarse en Diarios de motocicleta.
Gael García Bernal tampoco pudo ser el protagonista excluyente de Diarios de motocicleta. Walter Salles decidió que el Alberto Granado de Rodrigo De La Serna sea quien narre la historia.El gran actor español Eduardo Noriega también tuvo su oportunidad en Che Guevara, película de hace ya unos años pero jamás estrenada que cuenta la vida del revolucionario a partir de los recuerdos del Che una vez que es capturado en Bolivia.
La ciudad perdida, dirigida por Andy García y con guión del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, muestra al Che Guevara en un pequeño papel, puesto en piel del neoyorquino Jesus García. Otro fracaso de taquilla por sus fallas.
¿Por cuanto le ibas a tirar un vaso de Whisky al Che Guevara en la cara en el año 1959?
El ataque al Palacio presidencial historicamente fue el 13 de Marzo de 1957.
En la pelicula el asalto lo ponen en 1958. Si de verdad fue Cabrera Infante el que escribio el guion, pues ya estaba en decadencia. Y ese es uno de los problemas graves de estas historias.
Si quieren hablar de Cuba, deben buscar a alquien que sepa verdaderamente de Cuba.
Se sabe de la inminente producción de un ambicioso film sobre su vida, interpretado por el galán puertorriqueño Benicio del Toro, y cuya dirección está a cargo de un director serio como Steven Soderbergh, premiado por su correcto tratamiento fílmico del negocio de las drogas en “Traffic” y por su interesante análisis psicológico de un triángulo amoroso en “Sexo, Mentiras y Videotape”.
Benicio Del Toro ganó el premio a la mejor interpretación masculina en el último Festival de Cannes por su papel del Che Guevara en El argentino y Guerrilla, las dos películas de Steven Soderbergh.
Cuatro horas y media divididas en dos películas es lo que le llevó a Soderbergh contar la historia del Che Guevara. En El argentino, la primera, narra desde la llegada del Che a Cuba hasta la revolución.
Da pena ver la imagen del triunfo de la revolucion cuando el Che regaña a uno de sus soldados por robar un carro de un batistiano.
El robo estaba a la orden del dia y Soderbergh quiere tapar el sol con un dedo.
Esa etapa fue cuando más se robó en Cuba.
La segunda, Guerrilla, cuenta el traslado de la lucha armada al continente americano.
Ponen al Che como todo un heroe al servicio de su revolucion.
Sin embargo hay razones de ser escéptico de cualquier versión norteamericana sobre la vida del que fuera un acérrimo enemigo de la hegemonía estadounidense, en palabra y hechos, pues Ernesto Guevara fue un hombre que ha inspirado décadas de guerrillas e inestabilidad en dos continentes y ha causado muchos dolores de cabeza tanto a Washington como a varios gobiernos latinoamericanos. Algo del cual probablemente se seguirá pasándole factura a su memoria, al menos en la pantalla, pues en el ámbito mundial ese llamativo personaje ya ha logrado –con razón o sin ella, y a pesar de sus fracasos— un puesto indeleble como un rebelde idealista y combativo, símbolo de toda lucha contra las injusticias sociales, al igual que su polémico patrocinante cubano, compañero de andanzas revolucionarias y quien –con 50 años en el poder--detenta el dudoso honor de ser el dictador más duradero de los últimos tiempos.
¿La verdad se les olvido contarla? Ernesto Che Guevara fue uno de los asesinos más grandes que ha tenido la revolucion cubana en sus comienzos.
Es una verdad innegable que todos estos directores no quieren mostrar por temor a que su película no sea taquillera.
Esperemos que alguna vez alquien haga la verdadera historia del Che Guevara y lo muestre tal y como fue.
Algunas de estas películas las puede adquirir en http://www.cinedelhogar.com/

jueves, 12 de febrero de 2009

Que resulta mas triste...no tener amigos...o no tener enemigos ???


SR. WALDO FERNANDEZ:
ESCRIBI UN COMENTARIO PARA ESTE INTERESANTE ARTICULO QUE ESPERO SEA PUBLICADO DESPUES QUE LO REVISEN.
MI NOMBRE ES FRANK, SOY CUBANO, VIVO EN PANAMA Y
SOY TATARANIETO DEL GENERAL DONATO MARMOL QUIEN DIO SU VIDA POR LA INDEPENDENCIA DE NUESTRA PATRIA
SALUDOS Y SUERTE EN SU EMPEÑO,
FRANK
http://marakka2000.blogspot.com/2007/10/en-silencio-ha-tenido-que-ser.html

"Dicen que triste cosa es no tener amigos,
Pero más triste es no tener enemigos.
Porque quien enemigos no tenga,
Es señal de que no tiene,
Ni talento que haga sombra,
Ni bienes que se le codicien,
Ni carácter que impresione,
Ni valor temido,
Ni honra de la que se murmure,
Ni ninguna cosa buena que se le envidie".


José Martí (1853-1895)

viernes, 6 de febrero de 2009

Hay sol bueno y mal de espuma




“Hay sol bueno y mar de espuma”
Jose Marti

Y las esperanzas renacen llevándonos a pensar que efectivamente “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista” aunque ya vamos con el mal a cuesta por más de medio siglo. Entonces tambien pensamos que no han sido en vano las muertes, los desaparecidos, los presos, las de blanco, los que se fueron, los que se siguen yendo, los que no llegaron y los que desde adentro levantan con tanta envidiable valentia sus voces y hacen huelga de hambre, se cosen sus bocas, resisten el castigo y confian en la transición pacífica .
“LA GENERACION Y” con una joven representante, ya conocida y reconocida mundialmente: Yoanis Sanchez, da un paso al frente y se coloca en la vanguardia.
Historicamente los jóvenes son el detonante que para bien o para mal, han conseguido que el orden de las cosas toquen a su fin y cambien. Hace poco, unos jovenes colombianos a traves del internet, consiguieron la mayor convocatoria en toda la historia del pais: se dio una concentracion nacional de millones de personas que aclamaron el fin de la guerrilla y de los secuestros.
En Venezuela, un puñado de jovenes alzan sus voces en contra del tirano Chavez.
Nuestros jóvenes estan usando el arma del momento: el internet.
Si el joven Martí fue llamado “el peregrino” porque incansablemente viajo de Tampa a Cayo Hueso, convocando para la guerra del 95, hoy, los jovenes desde Cuba y fuera de Cuba vuelven a ser peregrinos, pero esta vez , como corresponde a la época, son peregrinos virtuales, tan incansables como el Maestro y como tantos y tantos que siguen de peregrinaje unos, y otros, desgraciadamente, han quedado en el camino y no veran el fin y el comienzo que ha de llegar. Pero lo más relevante del fenómeno de la oposición actual a la dictadura castrista es que los jóvenes de adentro han encontrado, como dice Yoanis “una grieta al sistema”, como antes la había encontrado el Proyecto Varela.”LA GENERACION Y” está dentro y nos recuerda ese adagio que dice “por donde le entra el agua al coco”. Si, porque son jóvenes nacidos y criados en el período castrista, que no han salido de Cuba, que crecieron con el programa de la mesa redonda, escuchando los discursos trasnochados, que estuvieron en las escuelas en el campo, que no tuvieron privilegios a la hora de la comida y de la recreación, y que ahora burlan la censura para comunicarse con el mundo y que lo hacen contra el tiempo y el dolar.
Es una generación que aprendio a sacarle los ojos al cuervo que los tiraniza.
Esta generación desde adentro se atrinchera trás un discurso al estilo ciber: ligero, de cierto aire martiano, profundo, de poca retórica, directo y sin maquillaje, diciendo al pan, pan; y a la Mariela, Castro. Es un llamado para que como en el 95 se unieron los viejos y los jovenes lidereados por el apostol, hoy nos unamos todos. Es de Nuevo la voz inteligente que se abre camino y nos lleva a la reflexion y a renovar nuestros esfuerzos y nuestras esperanzas.
Es hora de cerrar filas junto a estos nuevos mambises del ciberespacio.

REBECA ULLOA